Muchas veces nada es como nos gustaría que fuera. Es más, la vida no es como nos gustaría, muy por el contrarío, la vida es como mejor nos va... lo primero que salga?! De esta manera.
Nada es imperativo, siempre hacemos las cosas como mejor creemos y muchas veces caemos en eso y estropeamos todo. Nos obligamos a buscar un futuro "feliz" o nos conformamos con lo que creemos es nuestra felicidad, sin ver más allá, sin probar si existen nuevos caminos. Idealizamos cosas y pretendemos cumplir aquellas metas; pero que ocurre cuando algo no sale como nosotros queremos? Si algún imprevisto aparece? Buscamos desecharlo a como de lugar para seguir con nuestros planes, pero si ese "imprevisto" aún sigue ahí... que se hace? Lo superamos? o, aprendemos a vivir con eso?
A lo largo de mi vida he conocido muchas personas, personas que hacen cambiar mis puntos de vistas, que marcan un antes y un después; personas de las que aprendo, personas que se marchan... en fin, mucha gente.
Pero llego a una conclusión con todas, incluyéndome...
"Todos mentimos"
El futuro feliz no existe, existe el hoy y es presente.
Aparentamos y vivimos de creencias en el futuro incierto, nos despreocupamos del hoy, de lo que sentimos, de lo que quiero hacer por temor a embarrar un mañana. Hoy, no me he puesto falda por miedo al que dirán de mi, he evitado salir a divertirme por miedo a que pasara mañana y que dirán de mi... pero eso realmente importa? Me he privado de cosas para no arruinar un futuro del que ni yo misma se si existirá...
y ahora pregunto:
Somos felices así realmente?